GOMINOLAS CASERAS
Una buena alternativa para que los niños coman
chuches sanas a la vez que se maravillan con el proceso.
Lo mejor, sin duda, implicarlos en los pasos más sencillos
de la elaboración, como son verterlas en los moldes o rebozarlas en
pica-pica. Todo ello, como siempre, con el mejor humor, con
objetivo de pasar un buen rato y disfrutar del sabor de estas increíbles
minicreaciones.
Ingredientes.-
- 1 sobre de gelatina del sabor elegido.
- 20 gr. de gelatina neutra en láminas.
- 200 ml. de zumo o agua infusionada con el del sabor
de la gelatina elegida. La infusión de frutos rojos sin teína es perfecta para
la de frambuesa.
- 300 gr de azúcar.
Preparación.-
Llevar a ebullición el
agua y dejarla reposar con 2 o 3 bolsitas de la infusión - teniendo en cuenta que las bolsitas reducen un poco el agua-. Poner un poco más de agua y medirla una
vez infusionada. Calentar nuevamente el agua y, sin que llegue a hervir,
mezclar con la gelatina neutra y el azúcar. Mezclar bien en un cazo a fuego
suave, procurando que no hierva y moviendo continuamente. Cuando esté todo
disuelto añadir la gelatina de sabor y seguir removiendo hasta que esté todo
perfectamente diluido. Si observáis que empieza a hervir en algún momento,
retirar el cazo del fuego hasta que baje la temperatura y volver a poner a
calentar.
Bañar los moldes de
silicona (blanditos), de los que venden para hacer hielos –los de IKEA van muy
bien-, con aceite de girasol y rellenarlos con el líquido caliente. Para esto
recomiendo utilizar un biberón de cocina de plástico o una jarrita y mucha
paciencia para que no se derrame el líquido. Dejar enfriar a temperatura
ambiente –24 horas- en un sitio fresco. Desmoldar y bañar en pica-pica del
mismo sabor que la gominola (para los más golosos también se pueden bañar en
azúcar glass).