Wendy tiene 38 años y tres hijos
de 5, 3 y 2 años de los que quiere aprender cada día. Adora cocinar, la
música, ir en bici o en patinete por la ciudad, pero eso era antes, cuando
tenía tiempo. Ahora tres locos bajitos absorben su tiempo insaciablemente y, a
cambio, le devuelven una visión distinta del mundo que le rodea y de su propia
vida. Un agotador lujo del que Wendy quiere disfrutar.
